domingo, 22 de enero de 2012
- Quiero quedar la semana que viene.
- No sé si podré.
- ¿Ya has hecho planes? No me vengas con esas, pero si es Domingo.
- Esta bien; pues no sé si querré.
- ¿Te han llamado alguna vez calienta-pollas?
- Si.
- En serio, déjalo ya. Vamos a quedar, tengo la casa libre, no lo desperdicies.
- La casa es tuya, no la tengo que aprovechar yo. No desperdicio nada.
- Pensaba que te gustaba esto.
- Me gusta, pero no es lo más relevante en mi vida.
- Ya... Tu prefieres quedarte en casa comiéndote la cabeza por cosas que el mes que viene te darán igual.
- Ese es mi lema.
- La humanidad llora por gente como tu, que lo sepas.
- Pues que llore.
martes, 3 de enero de 2012
Hay suficiente traición, odio, violencia, necedad, en el ser humano corriente como para abastecer cualquier ejército o cualquier jornada.
Y los mejores asesinos son aquellos que predican en su contra.
Y los que mejor odian son aquellos que predican amor.
Y los que mejor luchan en la guerra son al final aquellos que predican paz.
Cuidado con el hombre corriente,
con la mujer corriente.
Cuidado con su amor.
Su amor es corriente, buscan lo corriente.
Pero hay genialidad en su odio.
Hay suficiente genio en su odio.
Odio para matarte
Para matar a cualquiera.
No quieren soledad.
No entienden la soledad.
Intentaran destruir cualquier cosa
que sea diferente a ellos.
A al no ser capaces de crear arte
no entenderán el arte.
Consideraran su fracaso como creadores
solo como un fracaso del mundo.
Al no ser capaces de amar plenamente
creerán que tu amar es incompleto.
Y entonces te odiaran.
Y su odio será perfecto,
Como un diamante brillante.
Como un cuchillo.
Como una montaña
Como un tigre.
Como cicuta.
Su mejor arte.
__
Charles Bukowski.
Fragmento de “El genio de la multitud".
viernes, 30 de diciembre de 2011
Bukowski es mi amor literario, aun a pesar de que le entregué mis creencias y mi alma a Hesse desde el primer momento en el que "Demian" llegó a mis manos.
Hesse es como un aliado en mi paranoica cabeza, es un amigo que me comprende y me abraza con empático dolor.
Pero si tengo que hablar de amor -tal y como yo entiendo el amor- mi amante predilecto es Bukowski. Me duele y me desgarra, sucumbo al orgasmo con todo aquello que escribe.
No es como Hesse, no. Bukowski y yo no nos parecemos, pero a la vez somos iguales, y él sabe que yo vivo esperando; vivo perdiendo el tiempo. Solo él me desnuda a navajazos de tinta y papel.
“Algunas personas nunca enloquecen. Tendrán unas vidas realmente horribles”
