Me dejo una nota.
"No aportas nada bueno a mi vida, las cosas son así por que tu quieres que así lo sean.
Adiós, esta vez para siempre."
Y eso ha sido el amor para mi; tres meses de risas y un año de patadas en el culo. Que jolgorio.
No siento nada, ni pena, ni remordimiento, ni nostalgia. A veces me preocupa. La mayoría del tiempo me da igual.
Desde entonces no he sabido tener las piernas cerradas, necesito sentir apego de cualquier tipo para luego tener algo de lo que deshacerme.
He escuchado lo que van diciendo de mi, y es la primera vez que me llaman puta tan abiertamente y con tanta variedad de jodidas sutilezas.
Y me da igual.
El problema es que todo me da igual.
